domingo, 23 de febrero de 2014

EL CAOS Y LA MENTE HUMANA

¡Buenas tardes chicos!
Como habéis visto en anteriores entradas hemos hablado sobre caos entre otras cosas; Pues bien hoy hablaremos de algo tan cercano como nuestra propia mente, la adolescente.


"EL CAOS Y LA MENTE ADOLESCENTE"

A lo largo de la vida, los seres humanos atraviesan por diferentes etapas: infancia o niñez, adolescencia o adultez. La duración de cada una no es fácil de definir, ya que presentan diferencias individuales que dependen de muchos factores, tales como la alimentación, el estado de salud, las condiciones higiénicas de vida, las características hereditarias, entre otros.

Ahora bien, se puede definir la adolescencia como un periodo de transición entre la infancia y la adultez. La fase inicial de la adolescencia es lo que se denomina pubertad. Durante la adolescencia, tanto en los niños como en las niñas se producen cambios físicos y psicológicos.

Durante la adolescencia ambos sexos experimentan cambios en el comportamiento en cuanto a intereses, emociones y actitudes. La comunicación entre los adolescentes y la familia se ve afectada específicamente con los padres, ya que el joven es consciente de los cambios que le están sucediendo a su cuerpo los cuales los integra a su personalidad. Al sentir que tiene características semejantes al del adulto, reclama un trato de igualdad que los adultos no le dan, creándose conflictos ya que el adolescente se siente adulto y se ve tratado como un niño.


 
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Ese tierno y dulce niño que buscaba nuestro cariño y que nos contaba todo entre risas se ha convertido de pronto en un ser imprevisible y extraño que nos hace gritar... un poco más de la cuenta.
Durante la adolescencia el cerebro experimenta una reorganización muy importante de las conexiones neuronales. Perderemos aquellas que fueron necesarias en los primeros años de vida a cambio de conseguir otras muchas imprescindibles para vivir la vida como adultos. Este cambio nos produce cierta desorientación, porque nuestros valores, necesidades, inquietudes, gustos, etc. están cambiando en poco tiempo. Despertamos a una nueva realidad, mucho más compleja que la añorada inocencia infantil, pero a la vez sumamente interesante. Nos comemos el mundo, porque estamos llenos de vitalidad. En no pocas ocasiones, esa pasión resulta en un desenlace fatal. Además, esos cambios pueden degenerar en determinadas enfermedades mentales, como la esquizofrenia. Es el precio que pagamos como especie, aunque suene muy duro. Pero lo más natural es salir triunfantes de la adolescencia, con una mente mucho mejor preparada.
 
 
 
 
 
 

Por otro lado, las prolongaciones nerviosas de todo el cuerpo, incluyendo por supuesto las cerebrales, se irán protegiendo progresivamente con la vaina de mielina que producen ciertas células del sistema nervioso. La consecuencia final será una velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos hasta cien veces más rápida. Un cambio nada desdeñable, que suele terminar hacia los 24 ó 25 años Como resultado, habremos conseguido un cerebro mucho más eficaz para enfrentarnos al medio. En definitiva, nuestra especie completa el desarrollo del cerebro ¡casi veinte años más tarde que en los chimpancés! Y lo más interesante es que nuestro cerebro tendrá todavía suficiente plasticidad para seguir aprendiendo durante muchos años, al menos hasta que algún proceso degenerativo termine con esa capacidad. Es por ello que nunca tendríamos que arrojar la toalla en lo que se refiere al aprendizaje. Durante muchos años tendremos posibilidades para crear, innovar, aprender, estudiar, analizar, criticar, opinar o juzgar. Nuestro cerebro nos lo permite, a menos que otros decidan por nosotros.


Encontré este vídeo muy interesante sobre el cerebro humano :)





Influencia de la música en los adolescentes:
Les ayuda a definir la realidad. La música está donde están los jóvenes y responde a sus preguntas de forma excitante y atractiva. Influye en el mundo que los rodea, en su visión de la vida, da forma a sus valores y actitudes y juega un papel muy significativo en determinar en qué se convertirán cuando sean adultos, para bien o para mal.



Por lo tanto podemos observar que la mente humana en general, pero sobre todo la de los adolecentes, debido a todos los cambios que se producen en esta etapa, es un tipo de caos, por todas cosas que tenemos en ella y que intentamos llevar a cabo; incluso a veces nos hacemos un lio con nosotros mismos.
 
 
 
BIBLIOGRAFÍA:
 
 
 

2 comentarios:

  1. Me parece que este artículo acierta en todo lo referido a los adolescentes: celos, pasiones, enfrentamientos... De hecho, me ha recordado en cierta parte a mi hermano pequeño, que está pasando por esa etapa, y es verdad que desde fuera todo se ve de una manera mucho más distinta. Definitivamente, los adolescentes deberían (o deberíamos) darse cuenta de cómo son las cosas que hacen... vistas desde un punto de vista algo más maduro.

    ¡Buena clase de psicología!

    Daniel Horcajo, nº 13 1ºC Bachillerato

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  2. Uno de los aspectos que me resultan más interesantes en el ejercicio de la ciencia es ser capaces de aplicarla y de este modo dar razonamientos a comportamientos tan extravagantes, y, por qué no, caóticos, como los que se nos presentan en este entrada.
    Me resultan especialmente interesantes un par de aspectos: la diferencia en el desarrollo cerebral de cada sexo (cíclico o continuo) y sobre todo la música como influencia e instrumento a la hora de modelar esa famosa personalidad que todos buscamos constantemente. Y es que desde mi puento de vista esto refuerza aún más la teoría de que éste uno de los remedios terapeuticos que nos queda por explorar y que nos puede ofrecer gratas sorpresas, pues...¿qué cerebro enfermo, caótico o desorientado no se siente mejor balanceando sus pensamientos al son de su melodía predilecta?

    Carmen González Barral Nº10 1ºC

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